Si estás buscando quién haga la web de tu negocio, ya te diste cuenta del problema: todas las agencias dicen exactamente lo mismo. "Diseño profesional", "presencia digital", "resultados garantizados". Y los precios van desde 300.000 guaraníes hasta decenas de millones, sin que quede claro por qué.
Esta guía es lo que nos gustaría que alguien te diga antes de firmar con cualquiera — incluso antes de firmar con nosotros.
1. Pedí trabajo real, no mockups
El portfolio es lo primero que vas a mirar, y es donde más se miente. Muchas agencias muestran diseños que nunca se construyeron, plantillas retocadas o trabajos "de práctica".
Lo que tenés que pedir: links a webs vivas que puedas abrir ahora mismo, y si se puede, hablar con esos clientes. Una web linda en un PDF no prueba nada; una web rápida, funcionando en producción, con un cliente que responde "sí, trabajaron bien" — eso sí.
2. Preguntá quién va a hacer tu web (en serio)
En muchas agencias, la persona que te vende no es la que diseña, y la que diseña no es la que programa. A veces tu proyecto termina tercerizado a un freelancer que nunca habló con vos.
No está mal que haya un equipo — está mal que no te lo digan. Preguntá directo: ¿quién diseña, quién programa, y con quién hablo yo cuando necesite algo? Si la respuesta es vaga, la comunicación durante el proyecto también lo va a ser.
3. El precio bajo casi siempre sale caro
Una web de 500.000 Gs y una de 8 millones no son el mismo producto a distinto precio. Son productos distintos: la primera suele ser un template genérico montado en una tarde, con hosting compartido lento y cero SEO. Cumple con "existir". No aparece en Google, tarda 8 segundos en cargar en un celular y no convierte visitas en consultas.
No hace falta gastar de más — hace falta saber qué estás comprando. Publicamos rangos de precio reales por tipo de proyecto para que tengas una referencia honesta, la use quien la use.
4. SEO y velocidad se deciden el día uno, no después
"Después le hacemos SEO" es de las frases más caras de esta industria. La estructura, la velocidad de carga, cómo está escrito el código, los datos estructurados — todo eso se define cuando la web se construye. Arreglarlo después cuesta más que hacerlo bien de entrada.
Preguntas concretas para hacer: ¿la web va a pasar los Core Web Vitals de Google? ¿Va a tener metadata y schema configurados? ¿Me la entregan verificada en Google Search Console? Si te miran raro, seguí buscando.
5. Qué pasa el día después de la entrega
Acá se separan las agencias de los proveedores. La web se entrega y... ¿quién la actualiza? ¿Quién responde si algo se rompe un sábado? ¿Quién publica contenido nuevo?
Una web sin mantenimiento se desactualiza en meses. Antes de firmar, dejá cerrado: qué incluye el soporte, cuánto cuesta el mantenimiento mensual y en cuánto tiempo responden. "Después vemos" significa "después no hay nadie".
Checklist: 7 preguntas antes de firmar
- ¿Me pasás 3 webs vivas que hayan hecho, con contacto del cliente?
- ¿Quién diseña, quién programa y quién me responde a mí?
- ¿Qué incluye exactamente el precio? ¿Qué NO incluye?
- ¿Dominio y hosting a nombre de quién quedan? (Respuesta correcta: tuyo.)
- ¿La web pasa los Core Web Vitals? ¿Incluye SEO técnico de base?
- ¿En cuánto tiempo la entregan y qué pasa si se atrasan?
- ¿Cuánto cuesta el mantenimiento después, y qué cubre?
Cualquier agencia seria responde las 7 sin incomodarse. Las respuestas evasivas también son una respuesta.
En Coco UI Design construimos webs, sistemas y presencia digital desde Paraguay, con 15 años de criterio y AI para movernos rápido. Si querés ver cómo respondemos nosotros estas 7 preguntas, escribinos — la primera charla no cuesta nada.

